Para los que tengáis problemas de piedras en el riñón o similares que sepáis que en la Catedral de Burgos encontraréis la solución a vuestros problemas:
Creo que era un tío que estaba muerto y allí enterrado, pero seguro que si rezáis mucho, os ayudará.
El día que me dijiste que me querías, planté un pino en la puerta. Y ahora que no me quieres, no puedo sacar el coche.
Igualito que las sabias palabras de esta canción popular es lo que le debió pasar al arquitecto que diseñó la acera de esta calle de Valladolid. O tienes un coche pequeño que te quepa por la puerta de la izquierda o vas de culo para sacarlo.